jueves, 31 de mayo de 2018

Relatos drogas.




      La última reu hicimos una reflexión sobre dos casos de personas que consumían drogas, os los dejamos por aquí por si queréis echarles un ojo:


Sobre cuando empiezas con los porros



La primera vez que lo pruebas.

Normalmente la primera vez, o más bien las primeras, probablemente ni siquiera tengas mucha idea de a quién pillarle, probablemente la consiga un amigo o alguien de la universidad y no mucha cantidad, qué más da, no tienes ni puta idea y de todos modos te vas a pasar una noche acojonante, además tener números de camellos guardados es de yonki, tú no estás en esas cosas, solo será un par de veces esporádico y ya está. Una vez estéis todos apalancados y empiece eso a rular pensarás que para qué quieres alcohol si este plan es mucho mejor: te ries a carcajadas por cualquier mierda que imagines, la comida sabe mejor, tus colegas te caen mejor, la música suena mejor, tu percepción de la realidad está alterada y te sientes feliz, dará igual lo que estés haciendo, ver una peli, jugar a la play o simplemente hablar con los colegas va a ser la polla y cuando acabes tendrás muchas ganas de que llegue el siguiente finde para repetir porque, mientras que el alcohol te activa físicamente, te desinhibe, te hace bailar, gritar e incluso pelearte, el cannabis es un estado mental, altera tu relación con el espacio y te sientes flotando en una nube, sobre todo (y casi exclusivamente) las primeras veces. El problema es que cuando solo te has pegado la fumada 3 veces en tu vida crees que eso será así siempre, que la vida de la felicidad los viernes por la noche en el sofá de un colega va a estar ahí para ti, para compensarte tu dura semana, para siempre.




Cuando te acostumbras.

En este punto es posible que ocurran dos cosas: o bien no te ha gustado mucho la experiencia y decides no fumar más, o te lo has pasado cojonudamente y coño, por qué no seguir si esta mierda no deja resaca, qué mejor manera de acabar el día que fumando con tus colegas. Si tiras por la segunda como yo y la gran mayoría hacemos, puede que estés dando el paso definitivo para el principio del fin. Si vives solo o con tus padres será más difícil, tendrás que salir a la calle para fumarla con amigos en algún portal o algún parque, quieras que no eso te limitará, tendrás una barrera que sortear para fumar todas las noches y puede que al no adquirir el habito la cosa se quede en este nivel, pero si vives con compañeros de piso, tenéis un local, o podéis reuniros en una casa para fumarla… aquí empieza lo gordo amigo. Se viene la fantasía, las noches normales se convertirán en noche de planazo día tras día, y con el tiempo, lo tendrás normalizado y te habrás. Obviamente esto no es un proceso de unos días, sino más bien meses, pero claro, la hierba tiene un precio y siempre hay unos colegas más fumetas que otros, así que del “pillamos 10 pa todos y si sobra algo ya nos lo echamos mañana” se pasará al “yo he pillao 10 pa mi, si quieres tu te doy el número y vas a pillar”. Esto para mí es un punto de inflexión. El hecho de que cada uno tenga su propia hierba va a dar vía libre al emporramiento individual, ya no será un plan de colegas cada noche, sino que cada uno se ira liando sus petas según le venga en gana, fumar ya no será algo que hagas con tus amigos por las noches para ser algo que se puede hacer solo en cualquier momento del día, y el colega que te decía de bajar al parque el jueves después de cenar ahora te lo dirá el martes a las 5 de la tarde también. Los planes que no incluyen hierba ya son algo del pasado.
  


Cuando lo integras.

No sé bien cómo titular esta parte, pero sin duda cuando estás en este momento es un buen momento para echar la vista atrás y acordarte de ti mismo un añito o dos antes: “jajajaja k risa los porros pero yo controlo eeeee” “si solo lo fumas un dia a la semana lo disfrutas mas” “nunca fumare todos los días porke nostoy loco tiiioooooooo”. Asumidlo, nadie empieza a fumar con la intención de pasarse todo el puto día fumado en el sofá viendo la ruleta de la suerte, pero la realidad es que ocurre. Tienes tu propia hierba a disposición en cualquier momento del dia y, joder, para qué necesitas nada más? Ir a la universidad? Bueeeeeeeno ya me dejarán los apuntes. Coño mis colegas no fumadores han quedado para ir al cine… pa qué coño voy a ir yo a eso si no puedo fumar en el cine? Mejor me veo yo una peli aquí solo con mi trokolito tan a gusto…. Y bueno, salir de fiesta? Esto tardas mas en dejarlo, porque coño también puedes fumar de fiesta, pero salir si eres tú el único que fuma… ahí ya no es tan gracioso amigo, cuando te quieres dar cuenta has pagado 15 napos por entrar a una discoteca y a la media hora ya estas fuera para fumarte un canuto. Esos sitios agobian joder.



Sin embargo, aún no has llegado a lo peor, ahora no eres capaz de despegarte de la hierba, aunque en el fondo te lo sigues pasando de puta madre cuando vienen los colegas a casa a fumarla, incluso si vives en un piso de estudiantes pues es la fumada continua. Hace tres años fumabas algún finde y ahora te estás liando uno a la 1 de la tarde, tu conciencia trata de decirte algo pero el humo la espanta, y si tienes compañeros de fumada lo mismo ni aparece. En tu realidad el mundo es fácil y divertido, y encima si te falta pasta ahí están papá y mamá. Además, la hierba es buena, lo dice la revista cáñamo.





Cuando te supera

Quizá hayan pasado 3 o 4 años desde que empezaste con esto, la hierba está al 100% integrada en tu vida y te sigues engañando pensando en sus beneficios, pero la realidad te va a dar en toda la cara amigo, los efectos negativos de la hierba están ahí y vienen a por ti. No hablo de esquizofrenia ni enfermedades mentales, ni siquiera de tener que ir al médico, los efectos negativos de los que hablo vienen mucho más suavemente pero con paso firme a por ti. Puede ser de muchas formas, quizá un dia vengas de fumarla en casa de un colega y te emparanoies con que la gente del autobús te mira, quizá rechaces planes que antes habrias aceptado sin dudarlo… el caso es que tu zona de confort personal se ha reducido exclusivamente a tu sofá y tus porros, te has vuelto más inseguro, más egoísta, más cerrado, tu autoestima es una puta mierda, relacionarte con nuevas personas te asusta… salir de fiesta? Joder, salir de fiesta implica tener que hablar con gente, socializar, estar fuera de tu zona de confort, te va a hacer sentir mal, vas a estar incomodo y a la hora y media de haber salido estarás volviéndote a casa tú solo porque, aunque todo eso esté solo en tu cabeza, estás mucho más cómodo, seguro de ti mismo y feliz en tu sofá fumando solo. Quizá la alternativa puede ser fumar con los colegas en casa o en el local, pero la paranoia aparece cuando menos te lo esperas. Es probable que tus propios colegas te hagan sentir inseguro, y de los que no fuman ya ni hablamos, con esos te ves de pascuas a ramos y a mitad de la noche os habéis separado, pero de incluso los que fuman contigo desconfias, puede que pienses que les caes mal, puede que no interpretes bien un comentario suyo y te comas la cabeza con qué habrá querido decir, con que se estaba riendo de ti… en fin: inseguridad, paranoia, rallada mental, baja autoestima. Cada vez más solo, cada vez más miedo a lo ajeno, y cada vez más miedo a darte cuenta de que la culpa de esto la tiene la hierba.



Obviamente esto no ocurrirá todos los días, de hecho será algo progresivo, pero probablemente no puedas acordarte de cuál fue el último plan que hiciste en el que no había porros de por medio. Ya no haces nada, literalmente, tus días son todos iguales e insustanciales: tirarte al sofá y pasarte ahí todo el puto día, y no necesitas más porque tienes porros, es más, pensar en otra forma de vida te genera pereza y rechazo, mejor la zona de confort, mejor lo conocido. Eso sí, aunque no quieras verlo, tu personalidad ha cambiado, ya no eres el mismo que antes de empezar a fumar, ahora eres introvertido y timido, con baja autoestima, de ligar… mejor ni hablamos, para eso hay que tener seguridad en ti mismo para hablar con una desconocida y de eso hace mucho que no tienes. En resumen, tu vida es objetivamente peor, pero cambiarlo implica irremediablemente dejar de fumar, o por lo menos reducir drásticamente el consumo, y eso es muy jodido, soltar aquello a lo que has estado aferrándote tanto tiempo para no afrontar la realidad cuesta mucho, pero si has llegado a este punto, lo siento amigo, no hay otra salida. Ojalá pudieras volver al punto en que te bastaba con fumarte uno por la noche, después de cenar, cuando todas tus obligaciones han sido cumplidas, pero eso implica dejar de fumar durante todo el puto día y retomar tus obligaciones, algo que, como he dicho, te da más miedo que tu propio estado actual.





Finalmente es OBLIGATORIO comentar que esto no le ocurre ni mucho menos a todo el mundo, conozco personas que no solo fuman todas las noches, sino a lo largo del dia, y son personas absolutamente sociables y capaces de sacar adelante todas sus obligaciones con notable éxito, mucho más extrovertidas que otra gente que no fuma y con una alta capacidad incluso intelectual. Es decir, esto no es la norma, pero eso no nos puede hacer olvidar que sin duda esto OCURRE, hay gente cuya personalidad, y prácticamente su vida entera, se va a la mierda solo por esto, se deforma hasta convertirse en una caricatura a la que nunca creiste que llegarías cuando empezaste a fumar con tus colegas.



Quieres probar la hierba? Adelante amigo, date el gusto, yo he fumado a diario y he pasado grandísimos momentos gracias a esta planta: momentos de lucidez, de encontrar ideas en mi cabeza que creo que no habrían surgido de otra manera, de reir como no reia desde que tenia 11 años, y de sentir la música o la lectura a flor de piel. Pero olvídate de todo ese rollete pseudo cani de “la hierba es guayyyyyy”, de la hierba como un estilo de vida, porque es ciertamente destructivo, y no te confies nunca con que toda esta historia no te va a ocurrir a ti, porque le ocurre a muchísima gente, y de ellos no hablan las canciones de trap. Esas mentalidades al respecto de los porros solo te cuentan lo bueno, lo atractivo, la culturilla de la hierba perpetuada por revistas, música y redes sociales, pero nunca se menciona lo malo, nunca se menciona al colega volviendo a casa inseguro, asustado, renegando de los que antes fueron sus amigos y olvidando la persona que era antes de esto, acostándose a las 4 de la mañana y levantándose a las 2 de la tarde. Quieres fumar hierba? Disfrútala, pero no te engañes, esto ocurre y considero que debéis tenerlo en cuenta



Discurso de un ex-consumidor de heroína

Ya sabéis, soy weyland y soy un adicto. El hecho es que hoy quiero estar sobrio más de lo que quiero estar puesto. Está bien estar sobrio aquí y está mejor estar sobrio en cualquier parte.

Llevo ya un buen tiempo sobrio, pero aún así estoy seguro de que mi enfermedad todavía me quiere muerto. Si, si, aquí estamos todos lo fuerte y valiente que soy, pero mis enfermedades están ahí fuera en el parking haciendo flexiones, metiéndose esteroides y esperando a que salga para darme una paliza en un callejón. Endocarditis, hepatitis C y Sida. Están por mi hígado, rompiendo ventanas y jodiendo en general.

He perdido a una buena esposa, a una mala novia y rl respeto de cualquiera que me prestaste pasta o me hiciese un favor.

Perdí mi camioneta, una bici, mi guitarra firmeza y una colección de sellos que me dejó mi abuelo. Ya era casi el final para mi, estaba ahí en una esquina sin tan siquiera quiera una maceta en la que mear y toda la gente que me había conocido o querido maldecía mi nombre.


¿Sabéis lo que me dije entonces? Me dije, Waylon, estás de puta madre. Realmente pensé que era el yonki de Dios, que no podía ser algo malo si se sentía tan jodidamente bien. Ahora mismo se que podría chutarme una vez más, podría sin ningún problema. Lo que no se es si podría recuperarme una vez más. Si estáis aquí es porque habéis pasado la parte fácil, dejarlo. Ahora viene la parte difícil, vivir

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